Chile, 25 de agosto del 2000
Ana María Orozco
“No se sabe si ‘Betty’ se transformará en una mujer bonita”

Así lo afirma la protagonista de “Yo soy Betty, la fea”, quien contó en exclusiva a “Cosas” que el guionista Fernando Gaitán no lo tiene claro, debido al fenómeno que ha causado en Colombia y a la cantidad de presiones que existen de parte de la gente para que no ocurra.

Esta bogotana de corazón, de fea no tiene nada. De rasgos exóticos y una simpatía innata, Ana María es bastante libre en su modo de vivir: sólo trata de hacer lo que quiere y no posterga nada por complacer a los demás.

En su cara siempre hay una sonrisa, producto de un humor genial, quizás el mismo que la llevó a protagonizar “Yo soy Betty, la fea” sin ningún complejo por tener que ponerse frenillos, polleras largas y blusas cerradas. Es más, si hay algo que la divierte, es caracterizar a esa mujer.

Hija de Luis Fernando Orozco, veterano del teatro y uno de los pioneros de la televisión colombiana, Ana María partió de chica haciendo seriales infantiles. Nunca estudió teatro, pero se dedicó ciento por ciento a las teleseries sin saber si era lo que quería hacer de su vida. Hasta que, hace tres años, hizo un coprotagónico en “Perro amor”. “Un personaje divertido, con estilo de comedia. Gocé con ese papel y aprendí a sorprenderme de la actuación. Paré de sufrir y se me acabaron los conflictos con la televisión”, cuenta.

Durante las grabaciones de “Perro amor” se casó con Julián Arango, quien hoy interpreta a Hugo Lombardi en “Yo soy Betty, la fea”. El matrimonio duró poco, pero ellos mantienen una buena relación, a diferencia de cómo se ha planteado en los medios de comunicación. “Mi ex es una persona muy especial, somos compañeros de trabajo y seguimos siendo amigos”, asegura ella. Ahora, a sus 27 años, está enamorada del fotógrafo Pedro Franco, con quien tiene una relación en la que confía plenamente.

Cuando se planteó la posibilidad de participar en “Yo soy Betty, la fea”, Ana María sabía que era un proyecto bastante arriesgado, porque quebraba los esquemas de años de las telenovelas latinoamericanas. Pero se atrevió igual, sin imaginar jamás el boom que su caracterización lograría. Tanto es el éxito de esta historia, que ya se está transmitiendo en la mayoría de los países latinoamericanos, incluidos Argentina y Estados Unidos. “Me parece buenísimo, pero lo que más me llamó la atención fue que en Perú se hizo un concurso para ver quién se parecía más a ‘Betty’ y la que ganó lloró de emoción y yo ¡no podía creer! que alguna mujer quisiera ser como ‘Betty’”.
El futuro de “Betty”

Cuenta Ana María, recordando cómo llegó a convertirse en “Betty”, que el casting para conseguir el papel fue bastante difícil, sobre todo porque en él participaron 10 actrices muy talentosas. Lo que buscaban era una mujer que se pudiera afear y embellecer con mucha rapidez, quizás porque la idea inicial del autor Fernando Gaitán era que “Betty”, en el capítulo 30, pasara a ser bonita. Pero hasta ahora, de eso, nada. “Hoy todos opinan sobre el futuro de esta historia, incluso los políticos, ministros, sicólogos y personalidades importantes de la sociedad bogotana. Unos quieren que finalmente se convierta, pero otros consideran que perdería credibilidad, ya que el éxito de esta teleserie está dado por la cantidad de personas que se sienten identificadas. Todavía no se sabe si ‘Betty’ se transformará en una mujer bonita. El público en general quiere que se convierta en bella, pero los actores y periodistas dicen que no. Lo que tiene claro Gaitán, es que las cosas que logre ‘Betty’, como el amor de ‘Armando’, lo tiene que hacer de fea”.

-¿Y usted qué piensa?
-Me parece muy delicado. “Betty” no puede perder su esencia. Cualquier cambio tiene que ser consecuente con su personalidad y muy sutil. Podría mejorar un poco, pero no puede volverse de un día para otro en la súper “mamita”. Me parece muy arriesgado.

-¿Por qué cree que consiguió este papel?
-No sé, quizás porque fui capaz de caracterizar a “Betty” muy bien en el aspecto feo. En todo caso, me divertí mucho y busqué cosas como el tono grave de la voz, el vestuario y a pesar de que tenía la idea de los frenillos, no alcanzábamos a tenerlos listos.

Cuando me tocó hacer el casting de linda fue muy estresante. En todo caso, actuando nunca he pretendido ser una fea.

-¿Usted pensó que “Yo soy Betty, la fea” iba a tener este éxito?

-No. Yo tenía un buen presentimiento, mucha confianza en el equipo, sentía que estábamos en buenas manos, pero de ahí a predecir que iba a ser un fénomeno, no.

¿A qué cree que se debe?
-Yo creo que lo que más buscan los televidentes es sentirse identificados, aunque haya comedia y caricatura. En esta historia ocurren muchas situaciones cotidianas de la vida. Por otro lado, las latinas somos muy inseguras de nuestra apariencia y siempre nos preocupa la belleza.
¿La agobia el éxito?
-Todavía no logro dimensionar el éxito, porque no he salido a otros países, me lo paso grabando. No he podido mirar desde afuera lo que está pasando.

Y cuenta que dejar de ser Ana María y transformarse en “Betty” es algo que le lleva media hora en la que se maquilla sola, porque le encanta. “La chasquilla y los frenillos los propuse yo, porque eran accesorios fáciles de cambiar, en caso de que ‘Betty’ dejara de ser fea”.Al principio, sus compañeros la miraban incrédulos. No sabían si reírse o sentir pena. Se sentían intimidados, según cuenta la propia Ana María, pero poco a poco se han ido acostumbrando.

-En Chile se comentó mucho sobre el capítulo donde “Armando” tiene relaciones con “Betty” y descubre que ella no era virgen...
-Fernando Gaitán tuvo eso muy guardado, pero nunca se cambió la historia. “Betty” tuvo una decepción amorosa con un vecino producto de una apuesta, es por eso que ella nunca habla del tema.

-¿Con qué distancia se escriben los capítulos?
-Fernando escribe muy al día, porque espera la reacción de la gente. Además, la novela toca muchos temas de actualidad. El también va modificando la historia según lo que va pasando. No creo que todavía tenga un final muy rígido.

“Betty” for export

En “Yo soy Betty, la fea” han participado, como invitados, innumerables personajes de la actualidad colombiana. “Modelos, cantantes y personalidades de toda índole. Todo ellos han realizado un papel absolutamente autobiográfico”, cuenta Ana María, a raíz de la participación de Cecilia Bolocco.

-¿Usted sabía que en Chile, el éxito de “Yo soy Betty, la fea” desplazó a una producción nacional?

-Me enteré hace poco, pero no tengo nada que ver en eso. Eso es un manejo de Canal 13. En todo caso, entiendo la posición de los actores, a pesar de que eso acá pasa mucho. Si algo no funciona, a los tres meses lo sacan del aire. No hay mucho respeto por el trabajo del actor.

-¿Qué le diría a los actores de Canal 13?
-Yo los entiendo, ¡qué más puedo decir!

-¿Por qué cree que Canal 13 aceptó transmitir esta teleserie en su horario estelar si las idiosincrasias colombiana y chilena son tan distintas?
-Es verdad que somos países diferentes, pero en general el latino es parecido en su forma de ser. “Betty” trata temas muy universales, como las envidias que se producen dentro de una empresa, el amor de la secretaria por el jefe.

-Dicen que la participación de Cecilia Bolocco ayudó en la venta de esta teleserie en Argentina...
-No creo. “Betty” no necesita de nadie para venderse en el extranjero.

-¿Usted conocía a Cecilia Bolocco?
-La vi cuando me entrevistó en “Viva el lunes”.

-¿Y le molesta que Cecilia haga una paradoja de su papel?
-Para nada. Vi un especial de “Chechi, la fea” y me pareció divertido, porque ella tiene su versión de “Yo soy Betty, la fea” y nunca va a ser igual a la mía. En todo caso, me halaga, no siento que la ridiculice.

-¿Por qué le preguntó cómo se había hecho los frenillos?


-Siempre me preguntan acerca de los míos, que son una placa transparente de acrílico, donde están pegados los fierros y nunca había tenido la oportunidad de preguntarle yo a alguien. Y es curioso, porque Cecilia se los hizo con la misma técnica.

Lo que tiene claro, es que muchas mujeres no sólo se sienten identificadas con el papel que ella hace, sino que éste se inspira en la misma realidad. “Una vez, una persona me escribió contándome que estaba enamorada del jefe, que tenía mi mismo peinado, que usaba frenillos y que eran de verdad”.

-¿Qué hay de usted en el personaje de “Betty”?

-La honestidad y la lealtad ante la vida y con las personas.

-Este es un gran logro profesional, ¿qué espera a futuro?

-La vida es de altos, bajos y cambios. No me importaría no ser nuevamente protagonista. Me interesa hacer buenos personajes. Con “Betty” tuve una súper oportunidad, porque ella tiene derecho a hacer muchas cosas que no haría una protagonista normal, pero no le tengo miedo al futuro ni siento que tenga que hacer algo mejor que “Betty”.

-¿Cuál es su máxima aspiración profesional?
-Terminar “Betty” sin enloquecer. Es muy estresante el ritmo de trabajo.

Carolina Honorato C.

Fotos: Pedro Franco.

Fuente : Revista Cosas de Chile Regresar a Entrevistas